Verduras

¿Las espinacas engordan? No: 23 kcal por cada 100 g

Actualizado el 4 min de lectura Por Clara Núñez

Respuesta breve

No. Las espinacas tienen solo 23 kcal por 100 g crudas, una de las cifras más bajas de la verdura. Al cocinarse mengua muchísimo su volumen, así que un plato entero apenas suma calorías. Lo que engorda es lo que les añades: nata, bechamel o queso.

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Espinacas frescas sobre una tabla de madera
En este artículo

¿Las espinacas engordan?

No. Con 23 kcal por cada 100 gramos en crudo, las espinacas están entre las verduras menos calóricas que existen: por debajo del brócoli o la zanahoria y a la altura de la lechuga o las acelgas. Puedes comer un plato grande sin que la cuenta se mueva apenas.

El matiz importante no está en la hoja, sino en lo que llega con ella. Una espinaca salteada con un chorrito de aceite sigue siendo ligera; unas espinacas a la crema, con bechamel o gratinadas con queso, ya juegan en otra liga. La verdura no engorda; la salsa, a veces, sí.

Lo que casi nadie cuenta: cuánto mengua al cocinarla

Aquí está el dato que cambia la forma de mirar las espinacas. Crudas ocupan muchísimo volumen, pero al cocinarse pierden casi toda el agua y se reducen drásticamente: unos 250-300 g de espinaca fresca se quedan en un plato cocido normal de bolsillo. Esa bolsa entera del súper que parece enorme acaba siendo una guarnición.

¿La consecuencia? Que es muy difícil pasarse con las calorías. Ese plato cocido, sin añadidos, ronda las 60-70 kcal: menos que una manzana pequeña, y con fibra y volumen que sacian. Por eso las espinacas funcionan tan bien en dietas de control de peso: llenan el plato y el estómago sin llenar la cuenta calórica.

Valor nutricional de las espinacas

NutrientePor 100 g
Calorías23 kcal
Proteínas2.9 g
Grasas0.4 g
— Saturadas0.1 g
Hidratos de carbono3.6 g
— Azúcares0.4 g
Fibra2.2 g
Sal0.2 g

Fuente: USDA FoodData Central (SR Legacy), consultado junio de 2026 (datos por 100 g de alimento crudo/fresco).

La trampa no es la cantidad, es la receta

Por su perfil calórico, no existe una “cantidad a partir de la cual engordan”: comer 50 g o 300 g de espinaca cocida apenas separa 15 kcal. El problema, si lo hay, llega por la preparación:

  • Salteadas con ajo y un poco de aceite: la grasa añadida es lo único que cuenta. Una cucharada de aceite de oliva son unas 90 kcal, así que conviene medirla, pero el plato sigue siendo ligero.
  • A la crema o con bechamel: la nata, la mantequilla, la harina y el queso pueden multiplicar por seis u ocho las calorías del plato. No es la espinaca, es la salsa.
  • En batido verde: el puñado de hoja no suma nada; lo que sube el vaso es el plátano, los dátiles o la leche que lo acompañan.

Dicho de otro modo: difícilmente engordarás por comer espinacas, pero sí puedes hacerlo con un plato cuyo único nombre saludable sea “espinacas”.

Cómo se comparan con otras verduras de hoja

AlimentoKcal/100 gComentario
Lechuga17La más ligera; sobre todo agua, con menos hierro y fibra.
Acelgas19Casi idénticas en calorías y muy parecidas en uso de cocina.
Espinacas23Más fibra y proteína que la lechuga, y muy versátiles.
Brócoli34Más saciante y proteico, pero algo más calórico.
Kale (col rizada)35Muy nutritiva; textura más fibrosa, aguanta mejor el salteado.
Zanahoria41Más dulce y calórica por sus azúcares naturales.

Entre las hojas verdes, la espinaca está en el grupo de las más ligeras, junto a lechuga y acelga, pero gana en fibra y en versatilidad: aguanta el salteado, el guiso y el batido mejor que una lechuga.

El mito del hierro (y cómo aprovecharlo de verdad)

La fama de las espinacas como fuente brutal de hierro viene de un error histórico: se popularizó una cifra con la coma decimal mal puesta, multiplicando su contenido por diez. La realidad es que tienen alrededor de 2,7 mg de hierro por 100 g, una cantidad correcta pero nada extraordinaria, y además es hierro no hemo, el de origen vegetal, que el cuerpo absorbe peor que el de la carne.

¿Significa que no sirven? No. Significa que se aprovechan mejor con un truco sencillo: acompañarlas de vitamina C —un chorro de limón, unos gajos de naranja en la ensalada, pimiento crudo— mejora notablemente la absorción de ese hierro. Y el oxalato que contienen explica por qué no conviene ser la única fuente de calcio o hierro de la dieta, pero no es motivo para evitarlas.

En claro

Las espinacas no engordan: 23 kcal por 100 g, y un plato cocido entero apenas roza las 70 kcal porque la hoja mengua hasta casi desaparecer. Si quieres que sigan siendo un aliado y no un problema, vigila la grasa que les pones: el aceite con cabeza, sí; la nata y la bechamel, con cuentagotas. Y si las comes por el hierro, échales un toque de limón y bájale el listón a Popeye.

Dudas rápidas

Preguntas frecuentes

¿Las espinacas con nata o bechamel engordan?
Ahí sí cambia la cosa. Las espinacas a la crema o con bechamel pasan fácilmente de 23 kcal a 120-180 kcal por 100 g por la nata, la mantequilla y el queso. Lo calórico es la salsa, no la hoja.
¿Cuántas espinacas hacen una ración cocida?
Las espinacas mengua una barbaridad al cocinarse: unos 250-300 g crudos se quedan en un plato normal. Aun así, ese plato apenas suma 60-70 kcal, menos que una manzana pequeña.
¿Las espinacas en batido engordan?
El puñado de espinacas aporta calorías casi nulas. Lo que sube el batido es el plátano, los dátiles, la leche o la mantequilla de frutos secos. La espinaca solo le da color y fibra.
¿Es verdad que las espinacas tienen muchísimo hierro?
Tienen hierro (unos 2,7 mg/100 g), pero no tanto como dice el mito de Popeye, y además es hierro no hemo que se absorbe mal. Acompañarlas de vitamina C (limón, pimiento) mejora bastante esa absorción.