La cúrcuma

La Cúrcuma es una planta herbácea perenne, originaria de Asia. Pertenece al género Cúrcuma y a la especie Cúrcuma longa. Esta planta es originaria de la India y zona meridional de Vietnam, donde las temperaturas oscilan entre 20º y 30ºC y el clima es lluvioso.

La Cúrcuma está relacionada con el Jengibre, por tener un tallo subterráneo similar. Posee un tallo subterráneo que se confunde con una raíz. De hecho se dice que tiene un rizoma ramificado, pero el término rizoma no es de la raíz, sino que de esta estructura (tallo subterráneo) brotan las raíces.

La Cúrcuma

Precisamente se dice que es una planta perenne, ya que este tallo subterráneo llamado rizoma, se extiende en el tiempo y aunque se seque en algunos sectores, de este siguen saliendo nuevas plantas.

Las propiedades especiales que tiene la Cúrcuma se centran en el rizoma, que a simple vista presenta una coloración marrón, su aspecto es alargado y arrugado, mientras que en su parte interna tiene una coloración naranja intensa.

Los rizomas de la cúrcuma poseen un elementos químicos de especial interés para el organismo, por lo que es considerada un superalimento.

¿Por qué la Cúrcuma es un superalimento?

Tal vez se piense que solo hay consumir un superalimento de la larga lista de ellos, para sentir los beneficios en nuestra salud.

Pero no, los superalimentos deben introducirse en la dieta de todos los días, para poder tener beneficios reales de los mismos.

Los múltiples beneficios de antioxidante, antiinflamatorio, mineralizante y corrector del tránsito intestinal, de la Cúrcuma se experimentar en comidas y bebidas.

Componentes de la Cúrcuma

La Cúrcuma tiene pocas calorías, es baja en grasas y básicamente está formada por carbohidratos.

Presenta una alta proporción de minerales como el potasio, fósforo y magnesio. Así como también es una buena fuente de vitaminas C y E.

Propiedades y beneficios de la Cúrcuma

Los elementos responsables de la bioactividad de la Cúrcuma son los curcuminoides, especialmente la curcumina (compuesto fenólico que le da color amarillo) responsable de reducir los procesos inflamatorios y por tanto incrementa la resistencia ante algunas enfermedades.

La curcumina es un potente analgésico (estudios lo igualan al ibuprofeno) que bloquea el dolor en el cuerpo. Se ha comprobado los efectos positivos de la curcumina sobre la reducción de la inflamación (capacidad de inhibir la síntesis de prostaglandinas inflamatorias) en casos de artritis, así como también la prevención de la arteriosclerosis, sobre la protección de las funciones hepáticas (aumenta el contenido de glutatión y su actividad glutatión-s-transferasa en hígado), desórdenes respiratorios y gastrointestinales, prevención del cáncer (reduce el crecimiento de tumores y modular los problemas secundarios asociados al cáncer como fatiga, depresión o insomnio) y capacidad antioxidante (actúa frente a los peligrosos radicales libres).

La curcumina tiene actividad antimicrobiana inhibiendo el crecimiento de virus, bacterias y hongos.

También se ha demostrado que es un protector gástrico evitando la inflamación de los intestinos. Evita la gastritis, produciendo más mucosa y protegiendo las paredes del estómago.

Estimula el flujo de la bilis al intestino delgado, facilitando la digestión de las grasas.

Evita el Alzheimer, el estrés, mejora la irritabilidad, la ansiedad y la depresión.

El único problema con la curcumina es que el cuerpo la metaboliza rápidamente, excretándola a través de las heces. Por lo que su paso por el cuerpo es muy corto y para poder tener mejores resultados es necesario combinarla con alimentos que contengan fosfolípidos (nueces o soja) para mejorar su biodisponibilidad y actividad.

¿Qué sabor tiene la Cúrcuma?

La Cúrcuma también llamada azafrán de raíz, no tiene sabor en si se utiliza en pocas cantidades como colorante de las comidas, a las que le da mucha vida.

Si se utiliza en mayor cantidad tiene un sabor muy peculiar, entre picante, ligeramente amargo y algo dulce.

Hay que tener cuidado al cocinar los platos a los que se le añade cúrcuma, porque al calentarlos mucho se asienta el sabor amargo en ellos.

Dosificación de la Cúrcuma

La Cúrcuma puede suministrarse en polvo o triturada en forma de infusión.

La dosis recomendada diariamente de extracto de cúrcuma es de 300 a 600mg para un adulto.

¿Cómo se cultiva la planta de Cúrcuma?

La planta de Cúrcuma se puede tener en el interior de la casa, en un envase amplio para que pueda extender su rizoma.

Se necesita ubicarla en un lugar cálido, que reciba luz y pueda crecer, entendiendo que puede alcanzar un metro de altura.

Esta planta no produce semillas y se reproduce de manera vegetativa, es precisamente el rizoma el que servirá para multiplicar y cultivar este vegetal.

Lo primero que se debe hacer es cortar o adquirir un trozo del rizoma, teniendo especial cuidado que tenga al menos una yema. En el caso de que el rizoma no tenga yemas, se puede dejar unos días y aparecerá uno seguramente.

Se utilizará para la siembra macetas de un ancho de 40 centímetros y una profundidad de 30 centímetros, estas debe tener un buen drenaje para el riego.

La tierra que se requiere debe ser aireada y esponjosa, se introducirá el rizoma en ella, dejando la yema al descubierto.

Riega cada dos días la maceta, manteniendo siempre húmeda la tierra. Poco a poco la planta irá surgiendo con sus hojas y en un lapso de 6 a 10 meses se podrán cortar los rizomas, simplemente escarbando en la tierra.

Contraindicaciones de la Cúrcuma

El uso de la cúrcuma como planta medicinal tiene también contraindicaciones, como cualquier otro medicamento comercial. La curcumina puede aumentar el efecto de los anticoagulantes y, en altas dosis, está contraindicada en caso de cálculos biliares o afecciones de toxicidad hepática grave.

No se aconseja el consumo durante el embarazo y la lactancia por falta de estudios.

No se recomienda el uso en niños y adolescentes por debajo de los 18 años, ya que las pastillas de cúrcuma vienen para una dosificación de adultos.

A dosis demasiado elevadas pueden dar lugar a irritación de la mucosa estomacal y deben evitarse en pacientes con úlcera gástrica o intestinal.

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