Frutas

¿Las cerezas engordan? No: 63 kcal por 100 g

Actualizado el 9 min de lectura Por Clara Núñez

No engorda

No engordan. Las cerezas tienen 63 kcal por 100 g, menos que la mayoría de fruta de hueso. El matiz real no es la fruta, sino que se comen a puñados casi sin enterarte: un cuenco de 200 g se va en minutos y suma 126 kcal.

Cerezas frescas en un cuenco de madera
En este artículo

¿Las cerezas engordan?

No. Con 63 kcal por cada 100 g las cerezas están entre la fruta de hueso más ligera, por debajo del melocotón o el albaricoque y muy lejos de cualquier alimento que de verdad dispare las calorías. Son agua, fibra y azúcares naturales, sin grasa apenas.

El matiz que importa no es la cereza en sí, sino cómo se comen. Es la única fruta que se pica a puñados de pie en la cocina, con el cuenco delante, sin contar y casi sin masticar entre una y otra. Ahí está el único riesgo: no en las 63 kcal de 100 g, sino en que es fácil ventilarse 400 o 500 g de una sentada sin haberte dado cuenta.

Lo que aportan por ración real

La tabla de los 100 g sirve para comparar, pero nadie come 100 g de cerezas: o comes un puñado o comes medio kilo. Estas son las referencias útiles:

CantidadAproximadoCalorías
Un puñado (10 cerezas)~70 g~44 kcal
Un cuenco (ración)~150 g~95 kcal
Un bol generoso~250 g~158 kcal
Medio kilo “sin pensar”~500 g~315 kcal

Un cuenco normal de cerezas pesa apenas lo que una manzana grande y aporta menos de 100 kcal: postre o picoteo sin discusión. El salto está en ese “medio kilo sin pensar”: 315 kcal ya es una merienda completa, no un capricho. Sigue sin ser una cifra alarmante para fruta fresca, pero explica por qué alguien puede notar las cerezas en temporada y no notar las manzanas.

Valor nutricional de las cerezas

NutrientePor 100 g
Calorías63 kcal
Proteínas1.1 g
Grasas0.2 g
— Saturadas0 g
Hidratos de carbono16 g
— Azúcares12.8 g
Fibra2.1 g
Sal0 g

Fuente: USDA FoodData Central (SR Legacy), consultado junio de 2026 (datos por 100 g de cereza cruda).

Cómo se sitúan frente a otra fruta de hueso

Las comparativas de cerezas suelen ponerlas junto a fresas o manzanas, pero su competencia real en la frutería de verano es la otra fruta de hueso: ahí es donde se decide qué te llevas.

FrutaKcal/100 gAzúcaresApunte
Cerezas6312,8 gDe las más dulces del grupo, fácil de comer de más
Ciruela469,9 gMás ligera y más saciante por su efecto laxante suave
Albaricoque489,2 gMenos azúcar, se come por unidades, no a puñados
Melocotón398,4 gEl más ligero del grupo, mucha agua
Nectarina447,9 gSimilar al melocotón, algo más dulce

La cereza es la más calórica y azucarada de su grupo, aunque la diferencia por 100 g es pequeña. La diferencia que sí cuenta es de formato: un melocotón lo comes y paras; con las cerezas no hay freno natural, y por eso terminan sumando más al final del día.

Melatonina y el mito de la cereza para el ácido úrico

Dos cosas que sí distinguen a las cerezas del resto de la fruta:

  • Melatonina. Son de las pocas frutas que la contienen de forma natural. No convierten un cuenco en un somnífero, pero sí desmontan la idea de que “comer fruta por la noche engorda”: en su caso, de postre, son hasta una elección coherente.
  • Cereza ácida y gota. Hay estudios sobre la cereza tipo Montmorency y una posible reducción de las crisis de gota por su efecto sobre el ácido úrico, pero la evidencia sigue siendo limitada y se refiere a esa variedad ácida, no a la cereza dulce de mesa. Es una pista interesante, no un tratamiento.

Para no pasarte sin renunciar a ellas

El único truco real con las cerezas es sacarlas del bolsillo y ponerles fondo:

  • Sírvete una ración en un plato en lugar de comer directo de la bolsa; al verlas contadas, paras solas.
  • Si las comes viendo la tele o trabajando, deja a la vista los rabitos: es el único contador honesto de cuántas llevas.
  • Como postre de noche son buena idea por la melatonina; el azúcar natural con fibra no es problema.
  • Las frescas y las congeladas mantienen casi todo; las que cambian la ecuación son las de almíbar y las confitadas, que multiplican el azúcar.

Comidas con cabeza, las cerezas son fruta de verano de las que no dan ningún problema. El “engordan o no” se decide en si las comes a puñados frente al cuenco o en si te sirves una ración y la disfrutas: la fruta es la misma, el resultado no.

Dudas rápidas

Preguntas frecuentes

¿Cuántas cerezas puedo comer al día?
Una ración sensata es un cuenco de 150-200 g (unas 25-30 cerezas), que aporta entre 95 y 126 kcal. No hay un límite estricto: el problema aparece cuando se pican 400-500 g sin pensarlo, porque entonces sí suman.
¿Las cerezas engordan por la noche?
No más que a cualquier otra hora; las calorías no cambian según el reloj. De hecho son de las pocas frutas con melatonina, así que como postre o picoteo de noche son una opción razonable.
¿Engordan las cerezas en almíbar o confitadas?
Bastante más. En almíbar rondan las 85-115 kcal por 100 g por el azúcar añadido, y las confitadas pasan de 250 kcal. La fruta fresca y la procesada no juegan en la misma liga.
¿Tienen mucho azúcar las cerezas?
Unos 12,8 g por 100 g, todo azúcar natural acompañado de fibra y agua. Es más que la fresa, pero menos que la uva o el plátano, y la fibra hace que se absorba más despacio.
¿Las cerezas ayudan con el ácido úrico?
Hay estudios sobre la cereza ácida (tipo Montmorency) y una posible reducción de las crisis de gota, pero la evidencia aún es limitada. No sustituyen al tratamiento médico.