¿Dejar de fumar engorda?

El tabaquismo se considera la causa más prevenible de muerte en el ser humano. Es adoptado como hábito contra situaciones como el estrés, cansancio, etc. y es que su mecanismo compensatorio lo hace muy adictivo, a tal punto de necesitar medicación para dejarlo, si se consume con mucha frecuencia.

A pesar de ser una droga muy carcinógena tiene algunas ventajas y quizá es por eso su uso tan habitual va en aumento, llegando a ser una de las mayores industrias del mundo.

Dejar de fumar engorda

El tabaco y sus efectos

Esta práctica es muy antigua, inició con la masticación de las hojas del tabaco y posteriormente la inhalación de estas. Cuando los europeos llegaron a Australia y el continente americano ya se cultivaba, y era una práctica habitual para los indígenas. En la actualidad se comercia en cigarrillos con un sistema de filtro contenidos en cajetillas de aproximadamente unos 20 de ellos. Fumarse en pipa es otra de las opciones, mencionando que, según datos, llega a ser un poco menos dañino, sin dejar de tener su grado de peligrosidad.

El cigarrillo contiene más de 2000 sustancias tóxicas a partir del momento en que se enciende. De ellas podríamos mencionar el monóxido de carbono, fenoles, nitrosaminas, y las más importantes el alquitrán que al igual que las anteriores tiene un gran contenido de hidrocarburos carcinógenos, y por último la nicotina, que es la causante del efecto adictivo del tabaco.

Es causante de 90% de los cánceres pulmonares, también siendo un gran precursor de cáncer esofágico, pancreático, cáncer de vejiga, cáncer de la cavidad oral y de laringe. También enfermedades como úlceras pépticas, infartos al corazón, bronquitis, enfisema y EPOC que pueden llegar a ser mortales. Las personas asmáticas no deben tener contacto con el humo del cigarro, ya que pueden sufrir una crisis asmática.

Sin embargo, estudios realizados en laboratorio han demostrado efectos curiosos del tabaco. Los fumadores afirman que calma sus estados soñolientos y tensos, datos que se han demostrado con estudios electrocardiográficos. Otros estudios han revelado que la reacción de vigilancia es más eficaz después del consumo de nicotina, además de potenciar el aprendizaje en las ratas. Algo importante a saber es que los efectos anteriores se han observado con una administración pequeña de nicotina, que causa excitación, lográndose lo contrario con una cantidad mayor.

Los fumadores pasivos, son los no fumadores, que inhalan el humo de otro fumador. Estas personas igualmente están expuestas a los efectos del cigarrillo, y se ha observado un lento crecimiento en niños expuestos al humo del tabaco, y un deterioro en su desarrollo intelectual.

Fumar en el embarazo causa que los niños tarden en desarrollar sus habilidades los primeros siete años de vida, y hay más probabilidad de sufrir abortos espontáneos.

¿Dejar de fumar engorda o adelgaza?

El mito acerca de que si el cigarro engorda es algo que siempre se ha cuestionado. Diremos que suceden ambas cosas, ya que según se ha observado los fumadores pesan unos 4kg menos que los no fumadores, por un menor aporte alimenticio ya que el cuerpo pierde la capacidad de absorber adecuadamente los nutrientes en los que comemos.

Por lo tanto, dejar de fumar efectivamente produce un aumento de peso debido no solamente a la mejor asimilación de nutrientes sino también a una mayor ingesta de comida. La razón por la que se tiende a comer más al dejar el tabaco, es que se busca saciar esa necesidad cerebral que puede lograrse de cierta forma comiendo. Este efecto poco deseado en los fumadores ha hecho que muchas personas eviten el dejarlo, por miedo al aumento de peso.

Existen medicamentos que logran evitar las ansias de fumar, pero muchos luego del primer año solo tienen éxito un 25%. El tratamiento debe ser tanto psicológico como farmacológico, y actualmente hay medicamentos muy buenos y personas con un gran control emocional y mental que han logrado buenos resultados.

Dejar de fumar

El efecto adictivo de la nicotina presente en el tabaco, es causado por una gran liberación de dopamina en el cerebro. Esta liberación causa una forma de compensación, a la cual se vuelve adicto nuestro organismo, haciéndonos sentir bien. Mientras mayor es el consumo, mayor es la dependencia.

Como vemos a grandes rasgos si comparamos los pros y contras de una bocarada de humo de cigarrillo, los contras son mayores. Desafortunadamente la muerte por tabaquismo aumenta cada año en el mundo, siendo el cáncer pulmonar la mayor causa de muerte por cáncer.

Dejar de fumar sí engorda de acuerdo a los datos de estudios médicos, pues es un efecto que se recalca al estudiar la nicotina y el tabaco, y que quizá muchos hemos observado en ex fumadores. Afortunadamente el peso que logra aumentarse es una situación temporal que se observa en el primer año de haberse abandonado el hábito tabáquico, y que es posible reducir con el tiempo esos kilos de más.

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